Espiral

Espiral
que reflejas el cosmos
en la ciudad.
Mapa de todo,
simetría axial.
Espiral a trozos.
En el centro está
loco y roto
un mapa estelar
sin horóscopo.
Espiral sideral
en tu centro romo
la ciudad se encontrará
lemniscatas de polvo.
La ciudad es un quasar
y el cosmos plomo.

Mantras de almacén

Mantras de almacén
empapelan la escuela.
Lo único que me consuela
es hacer las cosas bien.
Inercias nieblan la sien
y vamos a toda vela.
Soy chimpancé en la niebla
y manzana en el Edén.
Me odio cuando miento
y pinto los huecos
de grillos traidores.
Oroboros hambriento,
en mi cráneo hay ecos
ensordecedores.

No estaban convencidos

No estaban convencidos;
les conté cómo eras desnuda.
Cómo olía tu orgasmo,
cómo sabía tu sed,
tus tensiones, tus libertades,
tus triángulos.
Les conté el fragor de tus ganas,
como chillabas, gritabas, aullabas,
gemías.
Les conté geometrías
y les conté huecos, salivas, carnes,
dientes.
Lengua, pelo, todo.
Todo, todo, todo.
Todo les conté.
Cuando hube terminado
quitaron del diccionario
la palabra obscenidad.

Cuartetos IV

En el silencio aprendí el camino
de un laberinto frondoso y secreto y arduo.
Aprendí a esconderme del odio y el miedo y el ruido;
nada que temer: soy el minotauro.

“Me quedaría aquí para siempre
pero no tengo tiempo”.
La llamé al día siguiente:
“Número incorrecto”.

Mis poesías románticas
tienen el sujeto elíptico,
complementos de circunstancia
y un predicado etílico

Vez más tenue pero cada
vez más dentro para siempre
caja de música cerrada
mi voz tras mis dientes

Escribo poemas bellos
porque el mundo es bueno
y poemas amargos
porque no me lo creo.

Me hablas y mientras me hablas
tu mano en mi mano de repente.
Levemente.
Se atardecen las palabras
pero te entendo igualmente

Prometí no más poesía
sobre la psique y el eros.
No fingáis sorprenderos:
por supuesto que mentía.

Me he convertido en otra cosa

Me he convertido en otra cosa.
He sido aprendiz y maestro,
he renunciado a gobernar mi axioma,
indecible sí; no secreto.
Una crisálida dentro de otras
como un palíndromo infinito,
me convertí en otra persona
para seguir siendo el mismo.
Mi diario está escrito en roca
y mi horóscopo en chispa.
Aletean las mismas mariposas
diferentes tormentas cada día
Me he convertido en mi futuro
he sido camino y caminante
Tienen mis dioses, sí, cierto orgullo
y mucho desafío por delante.